San Valentín o no: en estas citas no se trata de grandes gestos, sino de ver, probar, escuchar y sentir juntos. Spoiler: hay muchas posibilidades de que vuelvas a casa enamorado del Keistad.
Ver la ciudad desde arriba
Alcanzad grandes alturas juntos durante una subida a una torre en la oscuridad. Con un guía, sube 346 escalones hasta la cima de la Onze Lieve Vrouwetoren. En la cima, le espera una encantadora vista de un mar de luces. Al bajar, le espera un vaso de burbujas.
Mini-asignación: arriba ambos eligen un punto de referencia y dicen por qué pertenece a su Amersfoort.
Cena flotante
Encontrarásel restaurante De Saffraan en un barco clíper reconvertido, balanceándose en el romántico Eemhaven. Con su interior cálido y tranquilo, es un buen lugar para una buena conversación. En el plato, la cocina sorprende con excitantes sabores y texturas.
Mini tarea: pida algo fuera de lo habitual y describa el sabor en tres palabras.
Manos en la masa
En la Keramiek Boetiek, tus manos hacen el trabajo: amasar, dar forma, esmaltar. Elige el taller que más te guste -haz tu propia taza o un adorno de pared- y llévate a casa algo duradero.
Mini tarea: incorpora un detalle de Amersfoort a tu trabajo y comprueba si tu compañero de barro es capaz de descubrirlo.
Sonidos en la capilla
Para una velada que te hará callar, dirígete a la Sint Aegtenkapelun antiguo monasterio en medio de la ciudad y parte de Flint. En su íntimo auditorio, se sumergirá en la magia de los conciertos clásicos. La acústica es magnífica, al igual que el entorno, con vidrieras, lámparas de araña y cálido roble bajo los pies.
Minitarea: elija un momento en el que un silencio, una nota aguda o una línea melódica le hayan puesto la piel de gallina.