Ver más de cerca

Kim se queda sin palabras. No qué creer. Ni en quién. Ni en qué. Ni siquiera si lleva los zapatos puestos. Y si no: si eso significa inmediatamente que no tiene su vida en orden. God is a booger será una mezcla explosiva de cabaret, performance y arrebatos físicos. Lleno de bromas desvergonzadas, personajes indomables, payasadas, partes del cuerpo que hablan, ilusiones fallidas y trucos que le harán preguntarse: ¿ha salido mal o es genial?

Kim juega a un peligroso juego con la realidad. ¿Qué es real? ¿Qué es falso? ¿Debemos intervenir? ¿O sólo podemos reírnos?
Junto con el público, busca ...

Kim se queda sin palabras. No qué creer. Ni en quién. Ni en qué. Ni siquiera si lleva los zapatos puestos. Y si no: si eso significa inmediatamente que no tiene su vida en orden. God is a booger será una mezcla explosiva de cabaret, performance y arrebatos físicos. Lleno de bromas desvergonzadas, personajes indomables, payasadas, partes del cuerpo que hablan, ilusiones fallidas y trucos que le harán preguntarse: ¿ha salido mal o es genial?

Kim juega a un peligroso juego con la realidad. ¿Qué es real? ¿Qué es falso? ¿Debemos intervenir? ¿O sólo podemos reírnos?
Junto con el público, busca las quejas. O, al menos, de una noche divertida. Al fin y al cabo, eso es lo que ella espera. Que sea divertida. Que tropecemos juntos y volvamos a levantarnos. Que admitamos que tampoco lo sabemos exactamente.

Para los amantes del arte, los que odian el arte y todos los demás. Para escépticos, pensadores y personas que han pisado accidentalmente la cáscara de plátano de la historia. Venga a reír. Vengan a tropezar. Ven a ver el interior de la cabeza de Kim. Hay mucha gente, pero eres bienvenido. Y quién sabe, quizá después vuelvas a creer en algo. O no. También es bueno.

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